El pasado viernes, 18 de octubre, se pudo disfrutar de una competición de bolos en la bolera Hiper Asia de Durango. Lucharon en el campeonato alumnos de Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad del País Vasco. El torneo fue vespertino y transcurrió de 4 a 8 de la tarde, horas durante las cuales los participantes Elvira Lacorzana, Eider Redondo, Iker Marcos, Ane Miragaya, Laura Rodríguez, Jon Esteban y Endika Seoane demostraron su extraordinaria habilidad en esta disciplina.
Elvira consiguió batir a sus oponentes, con un alarde de fuerza, destreza, elegancia en el tiro y puntería. El segundo puesto fue para Jon y la tercera posición la consiguió Iker, que destacó por su habilidad, al ser la primera vez que participaba en una competición de rango universitario. En último lugar quedó Endika, al que Elvira humilló con sus 3 plenos.
Los siete participantes iniciaron el juego con máxima concentración, a pesar de las clases de zumba que se estaban impartiendo en la parte trasera del local. Esto sorprendió mucho a los concursantes, pero no les distrajo de la competición, si no que causó más alegría de la que ya tenían, si es que eso era posible. Tras obviar esta circunstancia, Elvira comenzó a destacar con un primer strike que supuso un adelanto del resultado final.
Tanto Jon como Iker intentaron igualar su resultado con el de Elvira, pero no lo consiguieron, a pesar de haber entrenado unos días antes y de haber comenzado la competición con mucha fuerza. Jon, especialmente, tuvo tiros muy destacados, aunque tan solo consiguió un strike. «Hoy no es mi día”, se justificaba Jon cada vez que fallaba. “Me cuesta concentrarme con música de zumba de fondo».
Eider, Ane, Laura y Endika no tuvieron suerte esta vez. Fallaron en numerosas ocasiones, lo que les dejó sin opciones de destacar desde media partida. Ante sus fallos, Jon e Iker vieron la oportunidad de clasificarse en segundo y tercer lugar, aguantando la presión a la que Elvira les sometió.
Laura y Eider, contrincantes pero grandes confidentes, tuvieron la idea más loca de todo el desafío: tirar dos bolas al unísono para derribar más bolos y conseguir ponerse en cabeza del torneo y poder superar a todos sus oponentes. Esta idea la llevaron a cabo sin que el dueño de la bolera estuviera presente, ya que de lo contrario, los seis concursantes hubieran sido expulsados del campeonato.
Elvira se llevó el triunfo, pero al final todos estuvieron de acuerdo en que la competición
había sido muy divertida y merecía la pena volverse a enfrentar en próximas ocasiones. Tal y como aseguraba Ane: «Ganar es importante, pero para nosotros conseguir unir universidad, deportividad y diversión ha sido el verdadero premio».
