Impactado es la única palabra que se me ocurre después de haber leído la tesis doctoral convertida en libro de Nerea Barjola, Microfísica Sexista del Poder. Este libro trata desde un punto de vista feminista el circo mediático que fue el asesinato de las niñas de Alcasser. Mostrando como los medios no tienen escrúpulos a la hora de conseguir audiencia.
La reacción de mi madre fue rarísima se encogió y como que todas la imágenes que abordaron los medios de comunicación se le vinieron a la cabeza. Se acordaba perfectamente de los nombres de las niñas y de muchas de las localizaciones, como si de una película se tratase. Esto me hizo empezar y acabar el libro en tres días. Después de terminar el libro entendí a la perfección la reacción de mi madre, es normal que te acuerdes de los nombres de tres niñas asesinadas y violadas si te están mostrando día y noche cada parte de su arrebatada vida privada.
Es horroroso lo que les hicieron a las niñas y el aleccionamiento que esto supuso para el resto de mujeres de este país. Como los medios espectaculizaron sin escrúpulo ninguno un triple asesinato y una triple violación. Una cosa está clara, las miseria humana vende y el dinero, tristemente, siempre está por encima, aunque esto supusiera un retroceso de libertad para las mujeres. El caso Alcásser es un no parar de reglamentos que una mujer tenía que seguir si no querías acabar en el lugar de Antonia, Desireé y Miriam: no tienes que hacer autostop, no bebas, no salgas de noche, no vayas a discotecas, nunca vayas sola. En todo momento la culpa giraba en torno a las 3 chicas, en las imprudencias que habían cometido hasta encontrarse con el “hombre malo”. En ningún momento los medios se centraron en que las agresiones sexuales no son situaciones aisladas sino que son hechos sistemáticos y además donde los culpables son hombres siempre hombres. A los que nunca se nos ha negado ninguna libertad. El caso pasó a ser una competición mediática en la que ganaba el que más familiares cercanos o amigos de las víctimas tenía en su programa.
En la actualidad el periodismo sigue tratando los casos de violencia de género y de las agresiones sexuales como si fuesen una película de miedo y como dijo Nerea Barjola hasta llegando a estar en la sección de entretenimiento. No me parece un tema que debería ser usado para generar visitas o clicks. Hace no tan lejos ha habido casos muy polémicos y que en mi opinión guardan similitudes con el caso Alcásser como por ejemplo el caso de Diana Quer o el de Marta del Castillo. Casos de los que programas como Espejo Público o El Programa de Ana Rosa se creen con la libertad de poder mostrar todo lo que puedan sin importar nada más que la audiencia. Por lo que a mi respecta, creo en un futuro feminista en el periodismo en los que estos tipos de casos de se traten con la importancia que tienen y no se conviertan en circos mediáticos.